Debe disfrutarse sacado directamente del congelador. En chupito o en copa larga con hielo mezclado con refrescon en cualquier ocasión, o como complemento perfecto de una agradable sobremesa.
De color violáceo brillante, su inconfundible aroma floral y su suavidad plena y prolongada nos llevan a recordar inolvidables momentos de juventud. Una dulce sensación de golosina combinada con la pureza del vodka tres veces destilado.